Esta red tiene como objetivo el control de un gran número de plaguicidas en masas de agua situadas aguas abajo de las principales zonas regables de la cuenca. Es en estas zonas en las que la aplicación de productos fitosanitarios es más intensiva, por lo que necesitan un control especial.
Respondiendo a esta necesidad, y en base a un Convenio de Colaboración entre el Ministerio de Medio Ambiente y el CSIC, desde el año 2000 se viene explotando la red de control de plaguicidas. Las muestras son tomadas por la propia Confederación Hidrográfica del Duero y son remitidas al laboratorio de referencia del CSIC en Barcelona, donde son analizadas usando técnicas analíticas de gran sensibilidad.
