La labor de policía administrativa en el seno de las Confederaciones Hidrográficas en España es fundamental para llevar a cabo las funciones que les han sido encomendadas. Sin un control efectivo, una tutela permanente y vigilancia organizadas a lo largo de todo el Dominio Público Hidráulico, es completamente impensable la práctica de una política hidráulica eficaz. La Guardería fluvial es la principal encargada de desarrollar estas funciones.
La actual Guardería Fluvial de la Confederación se creó el 1 de febrero de 1961, dependiendo de la entonces Comisaría de Aguas. A efectos de conseguir la máxima eficacia en sus actuaciones, el territorio de la Confederación Hidrográfica del Duero está dividido en:
- 8 grandes zonas, llamadas demarcaciones.
- Cada demarcación, se subdivide en otra de menor tamaño: el distrito. En la actualidad la Confederación Hidrográfica del Duero cuenta con 48 distritos.
Asimismo cabe destacar que los antiguos guardas mayores y guardas fluviales han pasado a denominarse "Técnicos Superiores de Actividades Técnicas y Profesionales" y siguen teniendo encomendada la misma función para la cual fueron creados.
Aunque se ha ido incrementando la dotación de recursos humanos y materiales, aún puede considerarse insuficiente dada la gran extensión del territorio y las tareas que deben desarrollar. A la entrada en vigor de la actual Ley de Aguas, año 1986, la plantilla era de 40 personas (32 Guardas Fluviales y 8 Guardas Mayores) habiendo pasado en la actualidad a 57 personas (8 realizando funciones de Guarda Mayor y 49 realizando funciones de Guardas Fluviales). De esta forma la superficie media de vigilancia, que era inicialmente de 2.467 km2 por guarda, ha pasado a ser de 1.273 km2. Por otra parte hay que destacar el importante relevo generacional que se está llevando a cabo dentro del Servicio de Guardería fluvial, incrementando la exigencia en las pruebas de acceso, implantando la asistencia a cursos de formación especializada para la Guardería ofertados por el Ministerio de Medio Ambiente (Informática, Topografía, vigilancia del Dominio Público Hidráulico).
Paralelamente se han ido produciendo también mejoras sustanciales en los medios materiales disponibles para este servicio. Se les está dotando de oficinas en las distintas provincias, de mejores medios de información automatizada que apoyen su gestión y se está mejorando el parque de vehículos para permitir que se pueda acudir a lugares que en ocasiones son de difícil acceso.
En este marco de control y vigilancia cabe especial mención la colaboración institucional existente entre el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Interior, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA). El convenio firmado en octubre de 1997, ha impulsado la actuación de esta "policía ambiental" ante los nuevos riesgos e inquietudes de la sociedad, contribuyendo a reforzar los necesarios mecanismos de vigilancia ambiental.
Otro factor que está ayudando a mejorar la labor de vigilancia es el cambio de mentalidad por parte de los usuarios que colaborar con la Guardería fluvial mediante avisos, comunicaciones, denuncias, etc. Esta situación supone una mayor implicación y colaboración de los ciudadanos con la Guardería fluvial, al entenderse ésta no ya como un elemento restrictivo de derechos y usos del Dominio Público Hidráulico sino justamente como el garante de la pervivencia de esos derechos. La labor de asesoramiento por parte de la Guardería fluvial a los usuarios está siendo un factor clave para generar esta situación de confianza.