La Estrategia Nacional de Restauración de Ríos es un conjunto de actuaciones cuyo objetivo es la mejora de los ecosistemas fluviales en consonancia con el artículo 11 de la Directiva Marco del Agua, en el que se establece que para lograr la consecución de los objetivos medioambientales del artículo 4, los Estados miembros establecerán un programa de medidas en sus respectivos ámbitos hidrográficos. Entre las actuaciones llevadas a cabo en el marco de la Estrategia se encuentran las siguientes:
- Elaboración de una guía metodológica para la elaboración de proyectos de restauración de ríos.
- Mesas de trabajo sobre aspectos sectoriales relacionados con la conservación y recuperación de ríos: alteraciones de los regímenes de caudales, alteraciones geomorfológicas, conservación de ríos, invasión de especies exóticas, la urbanización y su efecto en los ríos y la agricultura y sus efectos en los ríos.
- Jornadas, cursos y seminarios sobre restauración de ríos.
- Programa de voluntariado ambiental.
- Proyectos de restauración de ríos en las cuencas intercomunitarias.
Proyectos de restauración de ríos en la cuenca del Duero
En la cuenca del Duero, se ha procedido a elaborar una lista de posibles actuaciones que pudieran tener encaje en la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos. La elección se ha hecho siguiendo una serie de criterios, algunos de ellos basados en la información IMPRESS y en el listado de proyectos PYCRHA, así como en la citada Guía Metodológica de Restauración de Ríos. La elección última se ha realizado optando por actuaciones preferentes desde el punto de vista de la mejora del medio ambiente fluvial, cuyos aspectos básicos son los siguientes:
- Mejora de la conectividad longitudinal, lateral y vertical.
- Restauración de la vegetación de ribera.
- Mejora del hábitat fluvial.
- Uso público y educación ambiental.
Se busca solucionar problemas de diferente tipología, incluidos los derivados del riesgo de inundaciones, y que en conjunto tengan una amplia representación territorial dentro de la cuenca.
Los primeros proyectos se refieren a los ríos Odra, Pisuerga y Negro. Estas serían actuaciones que podrían realizarse a corto plazo, constituyendo el arranque de la Estrategia a modo de actuaciones piloto. Dichas actuaciones son las siguientes:
Las actuaciones de la Estrategia hasta aquí expuestas, se completan con otras igualmente encaminadas a lograr la mejora hidrológico-ambiental de nuestros ríos y masas de agua en general, que podríamos agrupar en cinco apartados:
- Actuaciones de gestión: aquí distinguiremos dos, el Programa LINDE con estudios por subcuencas completas que contribuyan a obtener o, en su caso, a mejorar la información cartográfica, hidrológica y medioambiental de nuestros ríos, lo cual constituye un instrumento muy importante de ordenación del territorio. Los informes urbanísticos que tienen que elaborar los Organismos de cuenca como consecuencia del artículo 25.4 del TRLA, que serían la segunda actuación aquí considerada. Desde el punto de vista de la salvaguarda del DPH y de las zonas inundables, estos informes se harán mejor si contamos con buena información cartográfica. De ahí que la acción combinada de ambas actuaciones pueda ser de gran importancia a la hora de preservar nuestros ríos y masas de agua, a veces incluso con más efectividad que un proyecto de restauración.
- Actuaciones en cauces: el Programa de mantenimiento y conservación de cauces de la cuenca del Duero, similar al que se lleva a cabo en otras Confederaciones, incorpora cada vez más pequeñas actuaciones de mejora del hábitat fluvial. Unido al Programa de voluntariado en ríos, puede convertirse en una herramienta clave de la Estrategia.
- Actuaciones de saneamiento y depuración: mediante el incremento de la presión sancionadora y de los incentivos económicos recogidos en el nuevo Plan de calidad de aguas: saneamiento y depuración, para el período 2007-2015.
- Actuaciones de planificación: incorporando a los nuevos Planes de cuenca las determinaciones de la Estrategia como un conjunto de medidas de mejora del estado ecológico de nuestras masas de agua y elaborando, con la base del LINDE un listado de zonas que pudieran ser objeto de declaración como Reservas fluviales.
- Actuaciones de restauración: propiamente dichas, que serían las específicas de la Estrategia.