ADAPTACIÓN DE REDES A LA DIRECTIVA MARCO DEL AGUA
La transposición de la Directiva 2000/60/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas, más conocida como Directiva Marco del Agua (en adelante DMA) va a suponer la redefinición de las redes actuales para adaptarlas a lo dispuesto en la citada disposición. Se ha establecido como fecha límite para acometer dicha tarea el 31 de diciembre de 2006.
Por lo tanto, nos encontramos en un periodo de transición en cuanto al control de la calidad de las aguas se refiere. De hecho, la propia DMA habla de un concepto más amplio que el de “calidad” (o, para ser más exacto, lo que veníamos entendiendo por calidad) y no es otro que el de “Estado”. Dicha Directiva establece la necesidad de alcanzar, como mínimo, un “buen estado” de las aguas superficiales y subterráneas en toda la Comunidad; definido éste por la suma de un buen estado químico y un buen estado ecológico, en el caso de las aguas superficiales y de un buen estado químico y un buen estado cuantitativo, en el caso de las aguas subterráneas. En el caso de masas de agua artificiales o muy modificadas, la DMA establece como objetivo la consecución de un buen potencial ecológico y un buen estado químico. 
Para medir y controlar dicho “estado” tendremos que usar, no sólo indicadores físico-químicos, sino también biológicos e hidromorfológicos, así como establecer redes de control y/o adaptar las actualmente existentes a los objetivos de la Directiva.
A partir del momento en que se redefinan las redes ya no va a existir una diferenciación entre redes de control físico-químico (red ICA y subredes englobadas dentro de la misma) y redes de control biológico, sino que, dentro de la misma red, se van a muestrear y analizar ambos tipos de indicadores.
A continuación se describen resumidamente las redes a implantar según la DMA.
RED o CONTROL DE VIGILANCIA
Debe estar compuesta por estaciones situadas siguiendo criterios estadísticos, de tal forma que la toda la red, en su conjunto, debe ofrecer una visión general del estado de las aguas de la cuenca.
Para cumplir con los requisitos de este tipo de control es necesario realizar un muestreo estratificado e incorporar el suficiente número de estaciones de modo que la precisión y el nivel de confianza obtenidos por la red sean los adecuados.
Si, en base a los resultados obtenidos en la red de vigilancia se comprobase que alguna de las masas de agua controladas se encuentra en riesgo de incumplir sus objetivos medioambientales, se debe establecer una estación de la red Operativa.
Metodología utilizada para el diseño de la red o control de vigilancia (archivo PDF de 7,7 Mb.).
RED o CONTROL OPERATIVO
Las estaciones por las que está formada esta red deben ubicarse en masas de agua en las que exista riesgo de incumplimiento de los objetivos medioambientales de la DMA; así como en masas de agua en las que existan vertidos de sustancias prioritarias.
Tras el control, si se constata que la masa de agua está en estado peor que bueno, se deberán diseñar programas de medidas al objeto de alcanzar los objetivos medioambientales.
RED DE REFERENCIA
Las redes de referencia se establecerán con el fin de determinar las condiciones de referencia; es decir, aquellas que corresponderían a las masas de agua de un determinado tipo (ríos, lagos, masas muy modificadas, artificiales, etc.) y ecotipo (tipo ecológico basado en el estudio de serie de variables) en condiciones inalteradas o mímicamente alteradas, con una valoración de su estado ecológico como en muy buen estado.
RED o CONTROL DE INVESTIGACIÓN
No es, en principio, una red como las demás, sino un esfuerzo temporal de muestreo para dar respuesta a episodios de contaminación, o a problemas para los que todavía no se conocen las causas.
Su objetivo es monitorizar aquellas masas de agua con riesgo de incumplimiento de los objetivos medioambientales para las que se desconozca la causa de tales incumplimientos. Se diseñará en función del problema a estudiar.
El control de investigación podría incluir, además, un sistema de detección temprana de episodios contaminantes, así como un sistema de alerta para la protección de abastecimientos. Para ello se incluirá en este control la RED DE ALERTA. En las estaciones pertenecientes a esta red se analizan de forma continua y automática una serie de parámetros indicadores de la contaminación. Los datos generados en estas estaciones son enviados vía satélite al Centro de Control de la Cuenca, donde son validados por personal especializado. Este control, que permite conseguir la vigilancia en tiempo real de la calidad de las aguas, posibilita la detección de cualquier incidencia inmediatamente; facilitando así la localización de sus causas y su rápida resolución.
CONTROL DE ZONAS PROTEGIDAS
Entre las masas de agua a controlar de forma especial en función de los criterios de la DMA se encuentran aquellas que proporcionan un caudal > 100 m3/día (aproximadamente 500 habitantes-eq) de agua que va a ser destinada, tras su potabilización, al consumo humano.
También es necesario monitorizar las zonas de protección de hábitats y especies (LIC’s y ZEPA’s), pero solamente en caso de que se encuentren en riesgo de incumplir los objetivos medioambientales incluidos en el artículo 4 de la DMA.
RED DE INTERCALIBRACIÓN
Su objetivo es la determinación de un valor numérico que separe las fronteras muy bueno/bueno y bueno/aceptable a la hora de clasificar el estado ecológico. Existen unos grupos de trabajo formados por expertos de los diferentes Estados Miembros encargados de realizar este trabajo. En principio, no se considera una red que deba ser explotada, sino un ejercicio de gabinete.